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¿Usas cannabis medicinal?

¿Usas cannabis medicinal?

El cannabis medicinal demostró ser útil para muchas afecciones. Sin embargo, aún levanta preocupación entre la comunidad médica. Que dicen los expertos y cual es la situación en América Latina por Camila Naveira.

Cada vez más adultos mayores utilizan cannabis en Estados Unidos y esto preocupa a los profesionales de la salud.

Si bien la pandemia generó un aumento en el consumo, ya desde antes los investigadores informaban sobre la creciente popularidad del cannabis entre las personas 50+.

En este artículo publicado por el New York Times, Harry un hombre de negocios jubilado y de 69 años cuenta que aplicó para obtener una suscripción de marihuana medicinal autorizada por el Estado porque sufría de ansiedad, apnea del sueño y dolor de espalda. Harry asegura que el cannabis lo ayudó con esos problemas de salud y también le permitió dejar de tomar varios de los medicamentos que tenía recetados. Luego llegó Covid-19, su ansiedad aumentó y se encontró fumando marihuana varias veces al día sentado en el patio de su casa en Delray Beach, Florida.

En América Latina, el uso de marihuana con fines medicinales está aprobado en Argentina, Ecuador, Colombia, Uruguay, Chile, Perú, Paraguay, México (aprobado en Senado).

Un estudio basado en la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud encontró que el consumo de marihuana entre las personas mayores de 65 había aumentado un 75% entre 2015 y 2018, pasando del 2,4 % de ese grupo al 4,2 %. Para 2019, el uso había alcanzado el 5% y según el Dr. Benjamin H. Han, autor principal del análisis, “se espera que continúe aumentando de manera drástica”. Es para destacar también que los datos mostraron que el uso aumenta particularmente entre las mujeres y entre las personas con educación e ingresos superiores.

«Es raro ver tantos cambios en un período de tres años», dijo William Jesdale, epidemiólogo de la Universidad de Massachusetts, «nos sorprendió».

Por otro lado, Donna M. Fick, investigadora del Centro de Excelencia en Enfermería Geriátrica en Penn State, afirma que no es tan sorprendente porque las personas mayores rechazan cada vez más los opioides por generales adicción y están buscando soluciones alternativas. Además de que la expansión nacional de la legalización también influye en esta tendencia. Actualmente 16 estados más el Distrito de Columbia permiten el uso de marihuana entre adultos y 36 son los estados que legalizaron su uso medicinal.

Todavía no hay datos sobre cómo la pandemia impactó en el consumo entre las personas mayores pero las ventas de cannabis legal crecieron un 20% durante 2020, según la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis y Leaf411, una línea directa de información sin fines de lucro, recibió un 50% más de llamadas, la mayoría de adultos mayores.

Por lo tanto, los investigadores esperan que las cifras sigan aumentando en el segmento ya que las encuestas de salud mental de las personas mayores del año pasado mostraron un aumento de la ansiedad y la depresión, condiciones que se citan con frecuencia como razones para probar el cannabis.

En la misma línea, la industria legal del cannabis se enfoca cada vez más en las personas 50+ como potenciales clientes ofreciendo promociones y servicios especiales para ellos, como descuentos para centros de jubilados, servicio de envío gratuito a domicilio y hasta un autobús que lleva a los clientes desde un centro hasta un dispensario de cannabis ofreciéndoles una jornada sin cargo de almuerzo e información sobre sus productos.

Todo esto alarma a los profesionales de la salud quienes advierten sobre el peligro de que las personas mayores no estén completamente informados sobre los posibles efectos adversos e interacciones del cannabis con otras sustancias, como el alcohol, y con otros medicamentos. Además, según algunos profesionales, tampoco hay suficiente evidencia sobre si realmente ayudan o no, ya que al momento no se cuentan con tantas investigaciones.

Estos médicos preocupados le piden a sus pacientes que se están iniciando en el cannabis que lo hagan de a poco y que vayan registrando los efectos y mejoras que van sintiendo. Algo curioso es que también les advierten a los pacientes que no han consumido mucha marihuana desde las décadas de 1960 y 1970 que las concentraciones de THC suelen ser más fuertes ahora que en su juventud y que tengan en cuenta que por su metabolismo más lento los mayores suelen necesitar dosis más pequeñas.

El completo artículo del New York Times concluye diciendo que de existir más investigación sobre los pros y los contras del consumo de cannabis sería más fácil responder muchas de estas preguntas, pero dado que la marihuana sigue siendo una droga prohibida por el gobierno federal, esto por el momento resulta difícil. El uso creciente entre las personas mayores se presenta por el momento como un experimento poco controlado por lo tanto se recomienda precaución.

Por Camila Naveira.

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