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Los secretos del estrés

Los secretos del estrés

En una charla sin prejuicios, hablamos con la Dra. Verónica Morin sobre el manejo del estrés. Morin es una convencida de que la cura está dentro nuestro y que muchas veces se trata de soltar y gestionar lo que nos pasa.

Si el estrés no es una enfermedad, ¿Qué es?

El estrés es una palabra muchas veces nombrada y pocas veces definida. Es una palabra que está hiper usada en una concepción negativa. “Estoy estresado, me afecta, etc”. El estrés es necesario para la vida. No hay vida sin estrés. El estrés es algo que necesitamos para afrontar los desafíos. Usualmente se cree que el estrés ocurre por consecuencias externas, y en realidad está más relacionado por cómo gestionamos lo que nos pasa y con los recursos que tenemos para manejarlo. 

El estrés puede ser agudo o crónico y puede ser negativo o positivo. Por eso la connotación negativa es solo una parte del estrés. Cuando hablamos de estrés hablamos de dis-estrés (estrés negativo) y eur-estrés (estrés positivo). El positivo es el que necesitamos todos los días para estar motivados, para enfrentar un desafío y tener la energía suficiente para dar el siguiente paso y no estancarnos. Y el negativo, es el estrés que nos trae para abajo, nos trae pensamientos que nos paralizan y nos conecta con emociones que no nos invitan a una acción saludable o a pensar en un bienestar. No nos hace cuidarnos.

Hay mucho prejuicio sobre el estrés negativo, ¿Es un sufrimiento secreto?

En general eso pasa con todas las enfermedades mentales, las personas tienen vergüenza de contar que están en tratamiento para una enfermedad de salud mental. 

Por ejemplo, para trabajar sobre el estrés en la cuestión de abandonar el trabajo o certificarnos por estrés no es un buen hábito. En mi experiencia, jamás certificaría a alguien un mes por estar estresado. Lo que hago es reducir la carga laboral: vas a reducir la cantidad de horas, vas a reducir los días, vas a hablar con empleadores o empleados y vas a tener una certificación parcial porque no hay que desconectarse del estrés positivo que tiene sentirse útil y estar conectados con otros. 

Hace unos años hicimos una investigación en un congreso de médicos cirujanos. Le preguntamos a todos los participantes que hacen cuando ven a alguien estresado. Opciones: A) te contactas con su familia para decirle que no lo ves bien. B) Lo encaras y le decis que lo ves un poco estresado. C) Hablas con tus otros compañeros de trabajo y comentan cuán estresado está esa persona. 

El 80% respondió que lo comentaba con otro colega y no lo hablaba con el compañero. Y esto es muy importante porque cuando estamos estresados los primeros que se dan cuenta son los otros. Nosotros no tenemos la distancia objetivo para darnos cuenta que estamos irritables o ansiosos o alguno de los síntomas del estrés.

¿Es posible prepararse para los momentos donde el mercado empieza a expulsar a cierto sector? 

Sin duda que si, en mi consultorio veo mucho estrés por no sentirse productivo. Es un factor de estrés y también es algo que se arrastra porque las jubilaciones están programadas. Si nos preparamos para estas situaciones tendremos la posibilidad de amortiguar las consecuencias. Cuando hablamos de estrés es muy importante tener en consideración el factor sorpresa. Es un factor determinante. Cuando algo nos agarra de sorpresa, más fuerza va a tener y más daños nos va a hacer y más riesgo de que sea estrés negativo. Esto en el área laboral es cuando la desvinculación sucede de manera unilateral. 

Por otro lado, asociar la jubilación con tener mucho tiempo libre a algo positivo también es algo preocupante ya que tener mucho tiempo libre también genera estrés. Por eso es importante acompañar desde la prevención estar ocupado, encontrar actividades para hacer y mantenerse ocupado.

Hay momentos decisivos en toda nuestra vida. ¿Cómo nos preparamos para afrontar el estrés negativo de dejar un trabajo porque llegó la edad jubilatoria?

Primero, siempre hay que trabajar sobre la prevención cuando estamos bien. Cuando estamos bien es nuestro momento de guardar reservas y aumentar el colchón emocional para cuando llegue ese momento.

Se recomienda ir tejiendo redes y buscar actividades complementarias. Voluntariados, grupos de lectura, arte, cursos. Esto es importante para cuando llegue el momento de la desvinculación no tener que recién ahí salir a buscar qué hacer. A mi me gusta hablar de segunda o tercer carrera, adultos que vuelven a ser estudiantes. No solo ocupa nuestro tiempo sino que nos vuelve a hacer sentir productivos.

Aunque se tenga esa predisposición el ambiente, las empresas, la ideología económica siguen expulsando a personas en edades muy productivas. ¿Cómo se manejan las expectativas con la realidad?

Un estudio de mucho profundidad en Chile demostró que a mejor calidad de vida menor sensación de estrés y menos enfermedades de salud mental. Nosotros trabajamos porque necesitamos trabajar. En mi consultorio acompaño a muchos ejecutivos en estos procesos. Mi consejo es siempre negociar. Negocia el salario, bajar la cantidad de horas porque con la experiencia no es necesario estar ocho horas diarias en el trabajo, por eso te reducen el salario, tenes los mismos resultados con ayuda de un junior, haces una transición decente y si a la empresa le preocupa lo económico porque sos muy caro hay que negociar eso, todo es mejor que 0. En estos puntos sirve hacer un análisis económico de las oportunidades que vamos a tener. 

¿Qué pasa con trabajadores que no pueden negociar? 

En estos casos para que nos afecte menos hay que abrir la mente y pensar que otras cosas podemos hacer. Adaptabilidad y flexibilidad. Hay que confiar en nuestra adaptabilidad como seres humanos, esta pandemia nos mostró que si somos capaces. Hay que ampliar nuestras posibilidades, emprender, buscar nuevos lugares y por eso es importante las redes. Cuanto más vinculado a otras personas estas es mejor. Sea lo que sea. Es importante que todas las personas sepan que están en una búsqueda activa, nunca sabes quien te va a ayudar. Las redes son fundamentales en la salud mental. 

¿Qué es lo peor para el estrés?

Lo que enferma es el aislamiento. Es lo que nos hace sentir mal. Cuando socializamos no solo armamos redes, mejoramos nuestro bienestar. Porque cuanto más ayudo mejor me siento. Da mucho placer ayudar. Y del otro lado de la moneda lo mismo, cuando otro nos quiere ayudar, hay que abrirse a recibir esa ayuda. Porque aceptar la ayuda es beneficioso para el bienestar. Es difícil aceptar la ayuda, pero aquellos que pasan la barrera es una puerta para sentirse mejor.

¿Qué consejos para los que quieren ayudar a un familiar estresado?

La educación en términos de detectar los signos es clave. Y en esto todos los profesionales de la salud deberíamos trabajar en difundir esta información. Darse cuenta que alguien está irritable, que no viene al trabajo con buena predisposición, que está continuamente quejándose porque la queja debilita.

Lo primero que hay que hacer cuando veo a un colega o a un familiar estresado es buscar un momento oportuno para hablar a solas. Avisar que vamos a hablar de algo importante que tiene que ver con esto. “Mira, me gustaría hablar contigo de algo importante sobre vos, me avisas cuando puede ser?” No puede ser en cualquier momento, hablar con seriedad y de forma asertiva, es decir expresar nuestros sentimientos sin herir los del otro. Y hablar usando empatía, porque lo que le vamos a decir puede hacer daño. De nada sirve que queramos hablar con alguien si la otra persona no quiere escuchar nada, invitando a la conversación abrimos una puerta. 

Muchas veces el estrés si termina derivando en enfermedades, ¿Cómo es tu trabajo en este sentido?

Lo primero que hacemos es evaluar y descartar cualquier causa fisiológica de los síntomas que tenemos. Porque hay síntomas que son iguales. Puedo estar triste o lenta o no tener ganas de hacer cosas porque me funciona mal la tiroides. Entonces hay que descartar cualquier causa orgánica que me implique síntomas físicos o psicológicos de estrés. Una vez que son descartados, ahí tenemos el diagnóstico de estrés.

El estrés por sí mismo cuando se hace crónico nos va debilitando el sistema inmunológico, entonces estamos más propenso a enfermedades. La dinámica de la biología del estrés que nos hace activar determinados grupos de neurotransmisores y hormonas hace que mi organismo esté cansado y esté con menos respuestas a las enfermedades, entonces es verdad que cualquier enfermedad que esté latente puede despertar o cualquier nueva enfermedad, incluido el Covid, pueda agarrarnos desprevenido porque nuestras defensas están bajas, hay muchas hormonas de estrés circulando que desgastan el organismo.

Los síntomas de estrés muchas veces se manifiestan en nuestras zonas más débiles y se expresara desde allí.

Entonces si estamos diagnosticados con otra enfermedad y además estamos estresados es importante tratar ambas cosas.

Correcto. Hay que trabajar sobre los síntomas. Por ejemplo: “No puedo dormir.” Hay que hacer la higiene del sueño, pondremos un fármaco y después trabajaremos sobre la causa. Cuando ya está explícita la enfermedad hay que trabajar ambas cosas de forma paralela, es decir atender los síntomas/dolores con un buen diagnóstico médico y sus fármacos. Y por otro, si se descubrió que está ocasionado o puede ser una posibilidad que el motivo sea estrés, entonces hay que trabajar de fondo eso. 

El secreto está en la gestión del estrés, cómo me afecta lo que me pasa. Ahí vamos aprendiendo herramientas para trabajar sobre esto. Hay un maletín enorme de herramientas muy diferentes para cada persona, por eso los tratamientos son tan especializados.

¿En tu consultorio ves casos de estrés por soledad o deseo de encontrar pareja?

Lo primero que nosotros trabajamos es el autoconocimiento. Todas las herramientas están dirigidas a conocerse, entenderse y así se pueden tomar buenas decisiones. Porque el problema muchas veces está en tomar decisiones de forma reactiva: tengo una emoción, me genera un sentimiento y acciono de manera que no debo. Desde llamar a alguien que no debo o verme con alguien que no es correcto. Por eso el autoconocimiento es vital. 

¿A que te referis con autoconocimiento?

Sentir la emoción que nos sucede en el momento y poder identificarla. Para eso se pueden usar todas las técnicas que la persona decida. Desde meditar, hacer ejercicio, leer, musicoterapia, mindfulness, yoga, lo relacionado a lo espiritual, coaching, salir a caminar pero sin música, cosas que a cada uno le hagan entrar en su mundo interior, conocerse y asimilar su propósito. Que quiero y a donde voy. 

Es una situación de mucho estrés saber que queremos.

Correcto, ahí es donde la brecha es más grande. Cuando la brecha es grande entre lo que quiero y lo que tengo, más estrés hay. Entonces en la medida que yo me conozca voy achicando esa brecha. 

¿Algún consejo para empezar?

Cuando nos acostamos a dormir recordar el día de atrás para adelante hasta que nos quedamos dormido. Eso no hace tomar conciencia plena, todas técnicas milenarias que vienen a este siglo a conectarnos con el aquí y ahora. Así nos ayudamos, porque dormimos tranquilos, queda el día cerrado y me pone perspectiva para proteger mi sueño y generar el amanecer más tranquilos porque cerramos el capítulo del día anterior.

De todos modos, soy una convencida de que cada uno tiene la cura en si mismo. Lo único que yo ayudo es a sacar la mejor cura de adentro tuyo. Muchas veces se trata de soltar, venimos acumulando ataduras, nos atamos con nuestra palabra, con nuestro compromiso, nos atamos cada vez más y después quedamos inmóviles, quedamos sin capacidad de adaptarnos a lo nuevo y ahí es cuando nos sentimos estresados.

 

1 comentario

  1. Daniel

    EXCELENTE NOTA, LA VERDAD QUE MUY CLARA, LOS CONCEPTOS DIFICILES DE EXPLICAR LOS HACE DE FACIL COMPRENSIÓN.

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