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La jubilación no es el comienzo del final de la vida

La jubilación no es el comienzo del final de la vida

Según el español Iñaki Ortega, todos vamos a ser emprendedores en algún momento de la vida, cuanto antes empecemos mejor. En esta conversación exhaustiva, el Doctor en economía, profesor investigador de Deusto y escritor de cinco libros, nos comparte sus reflexiones sobre la nueva longevidad, como prepararse para emprender a los 60 y a que prestarle atención en la actualidad.

¿Cómo se está acomodando la economía española a la nueva tendencias del envejecimiento?

España como a cualquier sociedad le está costando asimilar un cambio que fue muy rápido. La vida se acababa a los 40 años, y de repente en apenas unas décadas, se disrumpe la vida – con las vacunas, higiene en los hogares y universalización de la sanidad – y comienza un proceso inédito en la sociedad: cada década le ganamos cuatro años a la vida.

Nos encontramos que en todas las sociedades la longevidad desaparece y la esperanza de vida se iguala en todo el mundo. Y vemos como la esperanza de vida es la misma en Argelia que en Hungría. En Uruguay es la misma que en Francia.

En todos las sociedad cuesta internalizar eso. A algunas más que otras pero a todas les cuesta. España tiene una de las esperanzas de vida más alta del mundo. Pero también tiene un sistema de protección social de los más ambiciosos del mundo.

El espejismo que teníamos es que no podíamos afrontarlo con garantías, por eso estamos ahora mismo en el momento donde comienzan a surgir iniciativas públicas, privadas para internalizar el envejecimiento de la población y sumergirse en las bondades que esto tiene.

Porque vivir más tiene claros beneficios. Pero hay que construir un nuevo marco coherente al crecimiento tan increíble de la vida.

Y de estas iniciativas que mencionas, ¿hay algunas que te parecen de las más innovadoras?

Por un lado no puede ser objetivo porque trabajo en una de estas iniciativas privadas sin ánimos de lucro donde orquestamos a investigadores de todo el mundo para ofrecer el resultado de ese conocimiento para que se beneficie el país.

Por otro lado, el gobierno de España creó una vicepresidencia que tiene por apellido el reto demográfico. La propia comisión europea está impulsando una estrategia muy ambiciosa de silver economy. Es decir, hay buenas noticias en este panorama.

¿Por qué decís ambiciosas?

Son muy ambiciosas porque darle la vuelta a una realidad como esta es muy difícil.

Intentar que cambiemos una percepción negativa sobre la vejez a una positiva, es muy difícil. Ya en la Grecia clásica se adoraba la belleza de los jóvenes y han pasado muchos siglos, y aún tenemos una tendencia a adorar la juventud y queremos ser jóvenes no viejos. Cambiar esa mentalidad es lo más complejo.

Pero no somos viejos más años, somos jóvenes más años. Porque tenemos una esperanza de vida con salud estupenda, se cumplen años pero se puede ser libre haciendo actividades que antes no se podían hacer o que nuestro abuelos ni soñaban que podía ser posible.

Las investigaciones del Instituto de Genealogía de Japón, hablan que los 70 de hoy son los 50 del siglo pasado.

¿Cuáles son para vos los atributos para entonces adorar la longevidad?

Se puede adorar muchas cosas. Se puede admirar la capacidad de gasto que se tiene. En Europa, el 50% del consumo los protagonizan los mayores de 50. Eso demuestra capacidad de ahorro y de que han sido personas resilientes con valores a copiar y seguir. Han trabajado duro y aún lo hacen. Han disfrutado la vida pero han ahorrado. Han sido prudentes pero también han arriesgado. Hay algunas virtudes aquí que la juventud aún no las ha demostrado.

En España la jubilación media es más alta que un sueldo medio de un joven. Es decir, que envidiamos esa situación.

¿Crees que los deseos también están cambiando?

Todavía sigue la sensación de que la jubilación es el comienzo del final de la vida. Y en verdad si retomamos la etimología, jubilarse, es el mejor momento. Sin embargo, creo que esto ya se está modificando. Porque llegar con tanta salud hasta los 80 cambia radicalmente la perspectiva.

Cada vez lo vamos a ver más claro, no es una tercera edad como se pensó equivocadamente. Hoy hablamos de cuartas y quintas edades. La primera será ser joven, la segunda edad será trabajar, la tercera edad estudiaremos, emprenderemos, disfrutaremos, luego una cuarta edad de volver a trabajar. Es decir hay muchas edades, no podemos estandarizar las edades.

Pero esa percepción de que se acaba la vida cuando te jubilas, yo soy muy optimista que desaparecerá completamente.

De todos modos, en el sector corporativo se vive mucho la expulsión rápida en edad jubilatoria. ¿Cómo hay que prepararse para vivir ese momento?

Igual que como nos preparamos para entrar en el mercado laboral hay que prepararse para salir. Esa preparación abarca tres planos.

En el plano individual, hay que ser conscientes que vamos a vivir muchos años y hay que tener una planificación financiera.

En el plano empresarial, las empresas tienen que tener la responsabilidad social suficiente para darse cuenta que no pueden dejar a los trabajadores tirados y que tienen que comprometerse con su futuro: planes de fomento de emprendimiento, planes de voluntariado, planes de educación financiera, planes para retrasar la jubilación, planes de envejecimiento activo.

Y en el plano público, la administración tiene que generar un marco que haga posible todo lo anterior. Permitir que muchos sigan trabajando, bonificación, jubilación activa, jubilarse y seguir trabajando, es decir un marco que incentive a aportar con empleo.

En este escenario que propones, muchos emprendedores senior tienen mucha aversión al riesgo, sobre todo si provienen del espacio corporativo. ¿Qué implica emprender a los 50?

El informe de Global Entrepreneurship Monitor (GEM) nos dice que hay más emprendedores de 50 que de menos de 30. También nos dice que en la medición del éxito, los emprendedores con más éxito son los que tienen trayectoria. Es decir que no es verdad que emprenden más los jóvenes que los mayores, y las cualidades para el éxito emprendedor están en los rasgos de personalidad de los senior que de los jóvenes.

Es cierto que siempre hay que luchar contra un entorno y una forma de entender la vida – sobre todo en culturas latinas – de aversión al riesgo. Pero hoy se está balanceando.

Porque antes era muy arriesgado crear un negocio porque era muy seguro tener un puesto de trabajo. Hoy es muy poco seguro tener un puesto de trabajo porque también lo puedes perder y cada vez es menos arriesgado crear algo porque se ha convertido en una opción natural para poder tener una vida laboral larga.

Si queremos trabajar 45 años, desde los 25 hasta los 70, habrá años que vamos a tener que ser emprendedores si o si. No hay otro remedio.

Todos vamos a ser emprendedores en algún momento de la vida, cuanto antes empecemos mejor.

Si entonces la necesidad nos empuja a emprender, como especialista en materia de emprendimientos, ¿qué consejos tienes para dar para emprender a los 60?

Acabamos de elaborar una guía para emprendimientos senior. Trabajamos en 12 consejos puntuales. Uno muy interesante “Regula tu evolución: tu ritmo determinará el grado de tu éxito.”

¿Hay algo aún no explorado de oportunidades financieras relacionado con la revolución de las canas como lo mencionas en tu libro?

Está casi todo por explorar. En el ocio aún seguimos pensando en un mundo donde toda la parte afectiva y sexual está afuera. Aún está poco cubierta esta oportunidad de entender bien las necesidades.

También la vivienda, seguimos pensando en viviendas para mayores y lo que hay que pensar es en viviendas adaptadas, viviendas multigeneracionales.

En financiación, para hacer líquido el patrimonio inmobiliario. La mayoría de los adultos tiene una casa en propiedad y deben hacer líquidos para poder vivir muchos años. Es decir, que la parte de vivienda es definitivamente un desafío.

¿Qué es lo que te motiva a ser especialista en emprendedurismo y nueva longevidad?

Me motiva lo que los economistas llamamos océanos azules. Es un lugar donde hay muchísimas oportunidades y me da pena que no se puedan aprovechar. Y aquellos territorios que los aprovechen y tengan la oportunidad de hacerlo en el momento adecuado se van a beneficiar de ello. Y tengo la sensación de que hay inmensas oportunidades desaprovechadas. Y la motivación mía es estar en un mundo donde pongo luz a esas oportunidades.

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