Seleccionar página

La felicidad durante la pandemia

La felicidad durante la pandemia

El 2020 puso a prueba muchas certezas y entre ellas desafió un postulado bastante discutido de la salud mental: que el bienestar emocional aumenta conforme se avanza en edad, al contrario de la salud física, que tiende a disminuir.

Investigaciones llevadas adelante en Estados Unidos durante los meses de cuarentena arrojaron resultados contundentes que fueron recientemente destacados en un artículo del New York Times. Se realizaron encuestas diarias de seguimiento del estado de ánimo y en comparación con los jóvenes adultos, las personas de 50 años o más obtuvieron puntuaciones consistentemente más altas (positivas) en una amplia variedad de emociones cotidianas. La primera conclusión a destacar es que el segmento etario 50+ experimenta en un día mayor cantidad de emociones positivas que un jóven adulto, independientemente de sus ingresos o nivel educativo.

A esto se lo conoce como brecha de felicidad y hasta el momento existían dos posibles explicaciones al respecto:

  • a) A medida que envejecen las personas desarrollan mejores habilidades para afrontar situaciones difíciles y/o de estrés.
  • b) A medida que envejecen las personas desarrollan mejores habilidades para evitar y reducir la cantidad de situaciones estresantes y/o de riesgo

El problema era que para probar estos dos escenarios los científicos necesitaban un entorno en el que tanto las poblaciones mayores como las jóvenes se enfrentaran al mismo escenario de estrés o riesgo. Pero la llegada de la pandemia y sus consecuentes meses de cuarentena transformaron esa limitación en una oportunidad para finalmente poder profundizar estas hipótesis.

Durante abril de 2020 un equipo de investigación reclutó una muestra representativa de aproximadamente 1.000 adultos, de entre 18 y 76 años, residentes en todo Estados Unidos. Los participantes tenían que responder encuestas con preguntas detalladas sobre sus emociones y también debían calificar la intensidad de esos sentimientos.

Si las personas mayores realmente manejan sus emociones eligiendo evitar situaciones estresantes, razonaron los científicos, entonces los resultados del estudio deberían mostrar que la brecha de felicidad se reduce o incluso desaparece.

Sin embargo, sus estados de ánimo permanecieron elevados en comparación con los de las generaciones más jóvenes, a pesar de que ambos grupos informaron los mismos niveles de estrés.

El estudio se realizó durante abril de 2020, el mes que más ansiedad produjo por el shock inicial de la pandemia y porque los casos pasaron de cero a 60.000, había tensión y miedo en todos lados y, sin embargo, las personas mayores informaron menores niveles de angustia.
En palabras de los autores de la investigación: “La pandemia de Covid-19 ha provocado un brote de discriminación por edad, en el que el discurso público ha presentado a los adultos mayores como un grupo vulnerable y homogéneo. Nuestra investigación de la vida diaria en medio del brote sugiere lo contrario: la vejez se asoció con menos preocupación por la amenaza de Covid-19, mejor bienestar emocional y más eventos positivos diarios».

De todas maneras estos resultados no descartan que la evasión de situaciones estresantes sea una de las formas que tienen los adultos mayores de lidiar con las emociones del día a día. Pero comienzan a visibilizarse también otras variables que tienen que ver con esta brecha: las personas mayores, especialmente aquellas con algunos recursos, tienen más capacidad que los jóvenes para suavizar las complicaciones, ya sea pagando por distintos tipos de servicios, contratando ayuda, permaneciendo cómodamente confinados en sus casas y, lo que es más importante, haciéndolo sin niños pequeños de los cuales tienen que ocuparse.

Y aquí es cuando estos resultados se vuelven interesantes para todos. Cuando las personas son jóvenes sus objetivos y motivaciones están mayormente enfocadas en ser mejores, en hacer más y en correr riesgos, sometiéndose en general a una carrera de obstáculos mentales bastante exigente.

En cambio, después de la mediana edad las personas se vuelven más conscientes de un horizonte temporal cada vez más estrecho y comienzan a gravitar hacia las actividades diarias que les resultan más placenteras dejando cada vez más de lado los compromisos y el «deber ser».

Más allá del lugar de vulnerabilidad en el que la pandemia puso a las personas mayores, estos hallazgos nos invitan a mirar con más atención y entusiasmo las habilidades que se desarrollan y profundizan durante el envejecimiento, en general, y en particular en relación al bienestar emocional.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscribite

Videos

Cargando...

Comentarios recientes

Suscribite gratis para recibir novedades.

Suscribite gratis para recibir novedades.

Sumaste a nuestra lista de correo y recibirás nuevos artículos y actualizaciones exclusivas.

Gracias por suscribirte!